viernes, enero 13, 2012

Brokeback

“¿Por qué me miras así? Mientras me visto sin ti. Recuerda bien este cuerpo que fue tuyo a placer para amar y engañar.” (La Sonora Dinamita)

Regresaban de una noche de juerga maravillosa. Un tanto ebrios, era esa la única manera posible, la única forma de que las cosas fluyeran, era como en un aprendidísimo ritual. Esteban, no podía más, se caía sobre los sillones y volteaba a ver a Jonás como rogando que continuaran con el guión. Jonás le abrazó y le llevó al cuarto. Lo sentó en la cama y con cuidado le quitó los zapatos, la camisa, el pantalón, y le metió en calzones debajo de las cobijas. Miró a Esteban un momento, era guapo, o quizá no tanto y más bien tenía un algo el hijo de puta que le hacía perder toda resistencia. Se quitó también la ropa, y, en ropa interior, se metió en la cama con él. Esteban pretendía dormir boca arriba, Jonás pretendía colocar sin querer su pierna por encima de él. Su muslo sobre el paquete de Esteban que, en inmediata reacción, tuvo una erección. La erección lo detonaba todo. Jonás frotó su muslo un poco más sobre el paquete de Esteban, que comenzó a jadear un poco. Le pasó la mano por el pecho, se lo besó. Esteban se dejaba. Minutos después Jonás había ya metido su mano en el calzón de Esteban, jugaba un poco más antes de quitárselo y quedar los dos completamente desnudos. Esteban reaccionó entonces. Se colocó arriba de Jonás, abrió sus piernas, le hizo un oral unos minutos y le penetró después. No había condones, no había lubricante, solo saliva, siempre era así. Esteban movía a Jonás a su antojo. Jonás intentó besarle, alcanzó sus labios, pero Esteban no abrió la boca, se movió inmediato. Entonces percibió ese pequeño olor a culo, entre sudor y mierda; no obstante, la borrachera y la calentura les hicieron pasarlo por alto. Esteban siguió moviéndose a placer dentro de él, abrió la boca sólo para preguntarle si se venía adentro, Jonás asintió al tiempo que se masturbaba. Pocos minutos después los dos se vinieron.

“Ya no te mojes los labios. Y me insinúes tus ganas. Eres tan bello y sensual que no sé si me iré ahora o mejor después.” (La Sonora Dinamita)

Despertaron pasado el medio día. Jonás contento. Juguetearon un rato en la cama. Esteban comenzaba a tener de nuevo una erección al contacto con la mano de Jonás. Al sentirla se levantó, fue a mear y regresó por sus cosas para bañarse. Jonás sugirió hacerlo juntos. Esteban fue categórico en su negativa y entró al baño, cer con llave. Jonás entró a facebook para entretenerse, había etiquetado un día antes el lugar donde habían cenado. Descubrió entonces que Lola les había dado un like. No pudo evitar la mueca, al final, a dormir diario, lo tendría siempre ella. Pero si supieras… -pensó-. Más vale dos solas, que mal acompañadas. Cuidado Lola, en una de esas me sale lo hijo de puta, o lo honesto, y te doy la sorpresa reina. ¿Sospecharía algo Lola? Seguro nada, este cabrón la debe tener tan embobada como a mí –continuó pensando mientras escuchaba el ruido de la regadera-. No había necesidad de mentir, su familia sabía dónde estaba, su prometida sabía dónde estaba, pasando un fin de semana con uno de sus mejores amigos. ¿Qué problema podría haber, cuando Esteban era un ejemplo de cordura y buen comportamiento? ¿Qué problema podría haber cuando demostraba a diario su amor y apego a Dios? Cuando no faltaba los domingos al servicio, y era un asiduo en aquellos viajes para llevar la palabra a las comunidades más apartadas del país. No, para Lola no hacía más que venir a divertirse, una vez más, un fin de semana con su viejo amigo. Al final, va a ser para ti bonita –musitó- pero soy yo quien le conoce realmente, soy yo quien ve el cuadro completo, a quien no le miente. Lo vas a tener tú Lola, pero jamás sabrás como yo, con quién te estás acostando… ¡Algo me tenía que tocar a mí joder!

“Y yo que te deseo a morir. Qué importa esta es la última vez. El orgullo puede esperar. Pero me arrepiento en el piso donde sea y tómame.” (La Sonora Dinamita)

Esteban tomó el vuelo después de comer juntos. Jonás regresó a casa con el estómago revuelto. ¿Por qué Esteban jamás le besaba? ¿Por qué no quería bañarse con él? ¿Por qué después de coger evitaba a veces hasta un día entero el contacto? ¿Qué era él para Esteban? Se sintió utilizado. Quizá no era sino un culo. No, no podía ser, no viajas 3000kms por un culo, no pasas noches enteras con él, no conversas como tantas veces lo habían hecho. No terminas por buscarle otra vez, por bromearle, coquetearle, juguetearle. No, claro que algo era para Esteban, aunque no atinara a decir qué. ¿Y Lola? ¿Qué era Lola para Esteban? Se casarían en unos meses, tendrían su pisito, su perro y sus niños. ¿Sería sólo una pantalla? ¿Estaría acaso encariñado con su pantalla, aunque sea un poco? ¿O, un mucho? Porque me queda claro que la engaña –pensó- por lo menos conmigo la ha engañado más de una vez, con todo y que no haya besos ni ducha después. Lo importante lo hay. Yo también le he tenido dentro y yo también he sentido el calor de su leche, y visto como frunce la cara, como cierra los ojos y se queda unos segundos clavado con más fuerza al correrse. Y, ¿por la cabeza de Esteban? ¿Qué pasará? ¿Qué seremos cada uno de nosotros para él? Pensó rápidamente, si le forzaran a elegir, ¿con quién se quedaría? Intentó alejar de inmediato esa pregunta de su mente. Intentó durante interminables minutos que ni en su mente se asomara la respuesta. Quizá no deba volver a verle, debo pasar de él –pensó-. Quizá no deba buscarle, ni volverme a meter en medio de esos dos. Ni responderle cuando me busque, ni nada. No soy su maldito objeto, no soy su desfogue, el escape a sus deseos. Es más, probablemente, después de la boda, ni siquiera me vuelva a buscar. Estará emocionado con su nuevo juguete, con su nueva vida que encajará perfectamente en la comunidad cristiana de su pueblo. Sus demonios parecerán muertos, lejanos…

“Qué bello cuando me amas así. Y muerdes cada parte de mí. Qué bellos son tus celos de hombre. Que sientes cada vez que me voy.” (La Sonora Dinamita)

Un par de meses después, y a unas semanas de la boda. Esteban y Jonás pasaron un nuevo fin de semana juntos. Jonás, apenas recibió la noticia de que venía, olvidó todo lo que le había podido doler la última vez. Pensó en qué restaurantes visitarían, a qué exposiciones irían, dónde bailarían, todo lo planeó con perfección. Agarraron de nuevo el pedo, se abrazaron, juguetearon. Y cuando parecía que Esteban se quedaría dormido de tan pedo, Jonás le recostó, le desvistió y como acto de magia Esteban reaccionó. No hubieron besos, pero sentirle explotar dentro de él le bastaba, pensó que sería quizá la última vez, y bloqueó cualquier otra cosa de su mente. Cuando Esteban partió, Jonás regresó a casa decidido a buscar sexo, un clavo saca otro clavo –se decía-. Finalmente, lo que éste me dio fue sexo, ¿no? Chateó con un par de personas, pero no pudo concretar nada. No quería, no creía que lo suyo con Esteban fuera solamente sexo, ni le apetecía tenerlo con nadie más que no fuera él.

“Mientras me visto otra vez. Tú me preparas un té. Y espero siempre escuchar esa mentira usual. Que no me deja marchar.” (La Sonora Dinamita)

Dos semanas antes de la boda, y cuando el miedo a perderlo todo ya le había hecho su presa recibió un correo de Esteban. Era una invitación electrónica a la boda. No le daba gusto que Esteban y Lola se casaran, pero si estar invitado. Que Esteban le quisiese cerca. Trató de tomarlo con humor, ir sería como protagonizar el final de una novela de Bayly –pensó-. Aunque quizá, él esté esperando un poco de cordura de mi parte, que decline. Pero, y si es la última ocasión que le veo. ¿Si ya viviendo juntos ella le acapara al 100%? Se sentó frente a la lap y lo escribió todo. Escribió sobre la oportunidad que él y Esteban dejaban escapar, lo bien que hubieran quizá funcionado si él hubiera querido, si se hubiera sacudido tanta mierda de la cabeza. Describió cada uno de sus encuentros, lo bien que lo pasaron, de qué hablaron, la música que escucharon, cómo hicieron el amor. Escribió sobre la piel suave y casi lampiña de Esteban. Y sobre la fijación que tenía con que él fuese tan velludo. Sobre su pene, que va enflacando de la base a la punta marcadamente. Su escaso vello rebajado, sus calzones de supermercado casi siempre deslavados. Sobre cómo le picaba a hurtadillas las costillas y se tronchaba de la risa, sobre cómo se las picaba él de regreso. Y cómo Esteban no decía nada, pero se ruborizaba cuando él le cargaba en público. Cómo se burlaban el uno de la barriga del otro, y cómo caminaban por la calle recortando a los chicos más obvias que ellos. Bue’ que Jonás, Esteban siempre estaría conflictuado si algo contrariaba su mental heterosexualidad. Lo subió todo a su blog, y se disponía a cerrarlo y dormir cuando recordó aquella ocasión en que Lola, marcando territorio, le dio like a aquella comida que habían publicado en Facebook. ¿Estaría Lola pendiente de su Facebook? ¿Sentiría de tanto en tanto curiosidad, por el chico con el que su casi esposo pasaba a veces los fines de semana? Tomó entonces la liga de su blog, y la pegó en su muro de Facebook, haciéndola pública. Cabía la posibilidad de que no lo leyera. No, no cabía esa posibilidad, lo leerá –estaba seguro-. ¿Qué puede pasar? ¿Que al leerlo decidas terminarlo todo bonita Lola? Te estaría haciendo un favor y me lo estaría haciendo yo quizá. Y mira, hasta al mismo Esteban le estaría haciendo un favor. Claro, también cabe la posibilidad, que aún leyéndolo decidas continuar abnegada Lola, que te acojone tanto como a él perder su cuadro perfecto; en cuyo caso, les regalaré un juego de cama como el mío y estaré, radiante y con mi mejor traje, en primera fila del templo, buscando con una cándida sonrisa su mirada…

“…como el mundo es redondo, el mundo gira. Si mañana, rodando, este veneno envenena a su vez, ¿por qué he de acusarme? ¿Puedo dar más de lo que a mí me dieron?” (Gustavo A. Bécquer)

“Y yo que te deseo a morir. Qué importa esta es la última vez. El orgullo puede esperar. Pero me arrepiento en el piso donde sea y tómame.” (La Sonora Dinamita)

1 comentarios:

Dídac Muciño dijo...

Es tan palpable estas situaciones con la realidad, esa dolbe moral que tanto caracteriza a las familas con "constumbres".. pero la mentira, nunca tiene la luz que una verdad por eso siempre sale a relucir, somos muchas veces tan transparentes que sin necesidad de decirlo lo sabemos pero lo ignoramos.
Es un encanto siempre leerte.

Abrazos! :D

Ni de jotas, ni de alternativas tiene esto. Ni de ficciones, ni de realidades. Ni de razones, ni de sentimientos. Tan sólo una lucha de contrarios que como todo Más + Menos da nada como resultado.